La mesa y su lenguaje..

La mesa y su lenguaje

La mesa no sólo es un elemento fundamental para el agasajo en las relaciones sociales, sino también un instrumento de comunicación que habla con su propio lenguaje y se rige por reglas específicas.
Post de Olga Casal

La mesa es un elemento fundamental del agasajo en las relaciones sociales, ya que las invitaciones, las reuniones y las celebraciones de todo tipo siempre tienen lugar alrededor de una mesa. Pensemos en una boda, una cena de empresa, un congreso o una reunión bilateral entre dos países. Sea cual sea el acto principal -más o menos festivo- que motiva el encuentro, indefectiblemente remata con los participantes compartiendo viandas, como nos enseñaron nuestros ancestros, los romanos.

La mesa y su lenguaje

Una de las decisiones a las que tiene que enfrentarse el organizador es la elección del tipo de mesa. A priori, parece algo sencillo que obedece únicamente al número de comensales y a los recursos que pueda ofrecer el establecimiento donde se va a celebrar la comida. Pero no es así.

En realidad, la mesa es algo más que un mueble donde depositar copas y platos. La mesa tiene su propio lenguaje: es un instrumento de comunicación que habla sin palabras sobre el anfitrión, sobre su relación con los invitados, sobre categorías jerárquicas, sobre intenciones y sobre pretensiones. Por eso decidir qué tipo utilizar en cada ocasión requiere sentido de la oportunidad, sentido común y, sobre todo, conocimiento de las técnicas del protocolo.

La mesa tiene su propio lenguaje y actúa como un canal de comunicación Click Para Twittear

Existen dos reglas fundamentales para elegir una mesa u otra.

  1. Regla protocolaria

El tipo de reunión que se celebre, cómo se ha previsto organizar la presidencia, cómo se pretende distribuir a los asistentes, la relación entre todos ellos son variables a tener en cuenta. Pero sobre todo, qué tono se pretende imprimir al encuentro, qué mensaje se quiere trasladar.

Cuando se trata de un acto formal, la elección debe estar supeditada a la necesidad de alcanzar los objetivos del organizador y no al revés.

Por ejemplo, la mesa redonda es muy integradora, no marca jerarquías, sería adecuada para una comida en la que se busque el acercamiento. Por el contrario, la mesa rectangular, con una presidencia en la cabecera, deja visualmente muy claro quién manda.

2. Regla funcional

La capacidad para albergar al número de comensales necesario es un criterio fundamental a la hora de decantarse por un tipo de mesa u otro. Hay que tener en cuenta que cada persona necesita un mínimo de 60 cm. para sentare con comodidad, comer, entrar y salir. Lo ideal es que entre el eje central de un servicio de plato y el siguiente haya unos 80 cm.

La mesa y su lenguaje es un tema apasionante que trataremos en varios posts sucesivos. Hablaremos de los distintos tipos que existen, de sistemas de composición, de banquetes…Valga éste como introducción.

La mesa y su lenguaje.....

 

Publica un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *